¿Quién salió ganando? El “mayor evento” de criptomonedas en España acaba en trifulca.

Foto: Foto: EFE.

El pasado sábado, mientras media España resistía el calor como podía y la otra intentaba iniciar sus vacaciones, en Madrid, en concreto en el MadBeach Club (en la Casa de Campo), se celebraba un evento que muchos fans de las criptomonedas tenían marcado en el calendario desde hace meses, o al menos los que siguen a ‘influencers’ y ‘youtubers’ del sector en España: La Gran Inversión. Una especie de festival de las criptomonedas con noria, sillones blancos, cachimbas y un escenario gigantesco en el que la empresa MundoCrypto (una academia canaria especializada en este mercado) iba a mostrar el que sería el siguiente proyecto estrella del mercado que podría hacer ganar mucho dinero a quien lo siguiera. Pero lo que se prometía como una fiesta llena de vips y fans de su comunidad con información privilegiada ha acabado con muchos clientes cabreados y distintas acusaciones contra los organizadores.

Lo de los vips no faltó. El evento, que duró hasta seis horas, estaba presentado por Santi Millán y se llenó de caras conocidas del mundo de internet, desde ‘youtubers’ españoles de primer nivel, muchos de ellos residentes en Andorra y a los que la organización les había colocado su propio ‘stand’ con el símbolo del coprincipado, hasta inversores o polémicos empresarios de sectores como el ‘dropshipping’ o el ‘trading’. Incluso apareció el cantante Omar Montes y no faltaron los coches deportivos ni el ambiente lujoso, según se puede ver en diferentes publicaciones en redes sociales. La empresa llevaba tiempo hablando de que sería el mayor evento de este tipo realizado en nuestro país y que contaría con unos 1.000 asistentes ‘in situ’ y otros 13.000 a través de internet que habían pagado cerca de 100 euros por persona, pero pronto empezaron a aparecer otros problemas, no se cumplió con lo prometido y las quejas se multiplicaron.

Nada más empezar el evento, la polémica ya llegó a las redes después de que se filtrase el enlace para verlo de forma gratuita, y no fue lo único. El evento, que se había lanzado por todo lo alto y que se prometía como un ‘show’ “histórico” que cambiaría el sector de las criptomonedas en España, “lleno de conocimiento”, no convenció a muchos de los que habían pagado. Basta dar una vuelta por redes sociales como Twitter o Instagram para encontrar decenas de mensajes hablando de decepción, humo, exceso de ‘marketing’ o falta de “valor”, y las críticas también llegaron a sus canales de Telegram, donde muchos usuarios aseguran que se han censurado comentarios y se ha cerrado a las críticas.

Quedaba, además, la traca final. Una subida y una caída del precio de la inversión recomendada, La Gran Inversión, que fue el proyecto Constellation (DAG), por lo que muchos les acusan de haber generado un ‘pump & dump’ a propósito para lucrarse.

La mayoría de los mensajes lanzados van dirigidos a Mani Thawani, un polémico ‘influencer’ de criptomonedas residente en Canarias, inversor y CEO de la compañía organizadora, que ha confirmado que el evento buscaba más el espectáculo que el conocimiento, ser “un evento en honor a las criptomonedas”, y que por eso se ofrecían cinco días extra de aprendizaje en su academia para todo el que pagase la entrada. E incluso ha ofrecido recompensas para los que pagaron la entrada para verlo desde casa y se encontraron con que el enlace se estaba compartiendo gratis llegando a más de 30.000 personas, según datos de la empresa.

“Fue una falta de respeto para todos los que confían en él, su comunidad. Además, que no lo necesita si, como ha dicho otras veces, maneja el dinero que maneja”, explica en conversación con Teknautas CryptoSpain, un experto en ‘criptos’ que prefiere no dar su nombre, pero que fue uno de los primeros que cargaron contra Mani desde su cuenta de TikTok. “Lo del ‘pump’ o incluso lo del filtrado del enlace es lo de menos. El problema es el evento en general, fue un desastre y sobre todo se vendió algo que resultó no ser cierto”, señala este experto.

Es decir, cobras a tu comunidad más de 100 euros por entrada prometiendo un superevento exclusivo con información privilegiada y conocimiento. E incluso les prometes que vas a hacer una inversión en directo de un millón de euros en el proyecto que recomiendes, ¿y luego no cumples lo prometido? Al final, la idea que queda es que te has lucrado con el evento, por el que echando cálculos con la información de la empresa y lo visto puede haber sacado cerca de un millón de euros, has contado a tus amigos el proyecto que ibas a recomendar y te has reído de la gente que te sigue y que confía en ti”, explica este inversor. Lo que sí destaca CryptoSpain es la capacidad de ‘marketing’ de este ‘influencer’ que ha sabido ganarse la confianza de miles de personas al nivel de poder mover el mercado. “En todo lo relacionado con la publicidad y el saber venderse, está claro que es muy bueno”.

Ante las críticas, El Confidencial se ha puesto en contacto con la empresa MundoCrypto, pero no ha recibido respuesta al cierre de este artículo. Lo que sí ha hecho Thawani es lanzar un Instagram Live (que aún se puede ver) en su cuenta personal en el que asegura que recompensará a los que pagaron la entrada con un Airdrop (repartición masiva y gratuita de ‘tokens’) desde el ‘exchange’ descentralizado que está montando desde su empresa. Bueno, no a todos, solo a los que hablen bien de él o le pidan perdón si le han criticado por el evento. “Estoy en una posición en la que puedo hacer lo que me dé la gana”, explica entre risas este inversor en el vídeo colgado en su cuenta, haciendo referencia a decisiones como el no haber invertido el prometido millón.

¿Qué pasó con el ‘pump and dump’?

El gran misterio que queda tras lo ocurrido con las entradas y las diferencias con la calidad del ‘show’, el gran agujero que queda, es el ‘pump and dump’ que vivió la cotización de Constellation antes, durante y después del evento. Como explican CryptoSpain y otros expertos consultados por este periódico, y se puede comprobar en páginas como TradingView, la capitalización del proyecto empezó a crecer desde el 23 de junio, 17 días antes del evento, y muchos empezaron a hacer cábalas con que esta podía ser la moneda elegida. Pero el gran pelotazo llegó en el momento de la presentación, como se muestra en un vídeo del colectivo de ‘traders’ Krolus.

El problema llegó cuando, después de esa subida vertiginosa, el precio cayó en picado tras la venta por parte de, entre otros, una cuenta que soltó cerca de 1,7 millones de dólares en DAG. ¿Quién era el dueño de ese dinero? Eso tampoco está claro. Lo que sí se puede ver es que el pico se quedó junto a los 40 céntimos, y su actual precio ronda los 15. Antes del 22 de junio, la cifra estaba en los cinco. “Tengo una persona que me ha escrito tras los vídeos y que asegura que metió unos 2.500 euros cuando el precio estaba subiendo y ahora mismo está en pérdidas”, señala CryptoSpain.

La tecnología Blockchain permite seguir el registro de los movimientos, pero no saber quién es el dueño de las cuentas que operan. Thawani, en su Twitter, asegura que fue cosa de una empresa que tiene una gran parte de los ‘tokens’ de Constellation, y que lo hicieron para evitar problemas con gente que “no sabe cómo hace las compras”, pero se han multiplicado los rumores alrededor tanto de este ‘influencer’ como de muchos de los personajes conocidos que estuvieron presentes en el evento y que explicarían por qué el precio empezó a subir mucho antes y en las quinielas todos ponían esta ‘cripto’ como la favorita. “Se habla de que se filtró en grupos de Telegram de DAG, que el propio CEO de la empresa, que también estuvo en el evento con un ‘jet’ privado pagado por MundoCrypto, lo dejó caer… Que a varios ‘influencers’ también se les escapó… Es raro”, explican distintas fuentes relacionadas con este mercado.

Lo cierto es que el ‘pump and dump’ (una operación conocida en España como ‘calentar valores’, que consiste comprar a precio bajo e inflar ese activo artificialmente para vender en el punto más alto y dejar tirados a los compradores que se sumaron en la cresta) es toda una institución dentro de las triquiñuelas que usan los ‘influencers’ para aprovecharse de la especulación en el mundo de las criptomonedas. El propio John McAfee fue acusado de hacerlo antes de su muerte en Barcelona e incluso Elon Musk también estuvo en el punto de mira por su relación con dogecoin. Pero no son los únicos, ni mucho menos, que se aprovechan de ella bajo la cobertura de la poca regulación en este mercado, mientras es una práctica ilegal en las actividades reguladas.

Una investigación de la Universidad Tecnológica de Sídney y la Escuela de Economía de Estocolmo en Riga descubrió hasta 355 incidentes de manipulación de precios en varios intercambios de criptomonedas durante un periodo de solo siete meses. 350 millones de dólares de actividad comercial sospechosa estaban relacionados con modelos de ‘pumpeo’ que obtuvieron una ganancia estimada de seis millones de dólares para los organizadores. Un número demencial en comparación con lo ocurrido en otros entornos. El gran símbolo de estas prácticas es Jordan Beltfort, el inversor en el que se inspira la película ‘El lobo de Wall Street’, toda una figura para muchos influencers ‘cripto‘ y que fue condenado a cuatro años de cárcel por participar en uno de estos casos. Sin embargo, en su mercado preferido, las acciones a centavo, la media de escándalos de este tipo era de unos cientos en 10 años. Aquí hablamos de 300 en unos meses, según los investigadores.

En España, como recordó hace poco la CNMV, estas prácticas en actividades reguladas se consideran una “manipulación del mercado” y pueden acarrear consecuencias penales de hasta seis años de prisión y multas de 30 millones de euros. Sin embargo, y aquí vuelve el debate de siempre, en el terreno de las criptomonedas de momento no hay legislación a la que atenerse. “Los manipuladores en ‘criptos’ no pretenden tener información privada o afirmar que una moneda está infravalorada, a diferencia de las manipulaciones típicas del mercado de valores”, destacaban los investigadores en su informe. “En cambio, los administradores del grupo de ‘pumpeo’ (manipuladores) declaran públicamente que están bombeando una moneda determinada y piden a otros que se unan”. Las bombas están organizadas y se anuncian claramente en redes de chat como Discord y Telegram. Los grupos que observaron los investigadores tenían 23 millones de miembros entre ellos.

En el caso de MundoCrypto, el propio Thawani dijo tras la presentación que él no invertiría al precio al que estaba en ese momento, que la promesa de hacer un ‘x100’ en la inversión era a largo plazo, y eso también abre otro debate que mencionan expertos consultados por este periódico: ¿hasta qué punto tiene la culpa un ‘influencer’ si la gente que le sigue se lanza impulsivamente a intentar ganar dinero rápido sabiendo que todo es pura especulación? Es por ello que lo que destacan la mayoría de los consultados es el peligro de estos ‘influencers’ para el mundo de las criptomonedas, y el flaco favor que hacen a su futuro con sus juegos especulativos, pese a tener comunidades gigantes de fans y llegar a muchísima gente.

El peligro de los ‘gurús’

“Este tipo de gente es una fracción mínima del entorno ‘cripto, pero hacen mucho ruido y provocan gran parte del daño que sufre el sector, aunque la clave es la comunidad que les obedece. En cosas tan pequeñas como DAG, lo tienen fácil para manipular y subirlo porque tienen poca liquidez. Y si tienes víctimas a las que vendérselo, es fácil salirte luego”, explica un veterano inversor que lleva muchos años en el mercado de las criptomonedas. “Nada cambiará hasta que no se enseñe economía básica en los colegios”, señala.

Su opinión coincide con la de CryptoSpain, que hace hincapié en que lo peor de todo lo ocurrido es la mala imagen que dan al sector. “Todos estos ‘influencers’ y demás tienen un altavoz gigante para que la comunidad ‘cripto’ crezca, la gente cada vez lo conozca más y se vaya difundiendo, pero suelen apostar por otras cosas. Se quedan en el terreno de la especulación del hacerse millonario y punto. Pero esta imagen está muy lejos de lo que es el mundo de la criptografía y el Blockchain, que es, más que nada, una revolución tecnológica que va de mejorar nuestra vida y nuestra libertad. Todo eso queda enterrado y solo se ve especulación, lujo y hacerse millonario rápidamente”.

La guerra entre ‘influencers’, ‘gurús’ y expertos en criptografía se ha enconado más aún en los últimos tiempos. La locura generada por gente como Elon Musk con monedas como dogecoin y la reacción de buena parte de la comunidad han hecho que la discusión se eleve a un nuevo nivel entre los que creen que su posicionamiento ayuda a extender el conocimiento sobre este mundo y los que apuestan por que solo es puro oportunismo y lo hacen o por diversión o para hacer aún más dinero. Ahora se ve cómo todo esto también ha llegado a nuestro país.

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