Otro ciberataque en Estados Unidos afecta al mayor proveedor de carne del mundo.

Se trata de un ataque de ransomware, el mismo tipo de amenaza informática que paralizó el oleoducto Colonial hace menos de un mes.

Otro ataque informático a gran escala amenaza con sacudir de nuevo la economía de Estados Unidos. En esta ocasión, el objetivo de los hackers ha sido JBS, la mayor productora de carne a nivel mundial, que se ha visto obligada a cerrar temporalemente sus plantas en Estados Unidos, Canadá y Australia. Como ocurrió hace menos de un mes tras el ciberataque sobre Colonial Pipeline, la mayor red de oleoductos de Estados Unidos, la Administración Biden señala como responsable a piratas informáticos rusos: “Probablemente procede de una organización criminal con sede en Rusia”, aseguran fuentes de la Casa Blanca.

Así como el ataque sobre Colonial Pipeline dejó sin gasolina a parte del país, esta nueva amenaza no parece que vaya a tener una afectación tan profunda. Fuentes de la empresa cárnica informaron que la intrusión se produjo este fin de semana y que desde entonces han habido “progresos significativos” que permitirán reestablecer sus servicios a corto plazo. JBS informó ayer en un comunicado que la “gran mayoría” de sus plantas estarán operativas a partir de hoy mismo, según recoge la agencia Bloomberg.

Sin embargo, este nuevo incidente supone una nueva escalada en la guerra cibernética entre Estados Unidos y Rusia. Tras el ataque sobre Colonial Pipeline, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmó una orden ejecutiva para mejorar la ciberseguridad estadounidense. La Casa Blanca se refirió  entonces a los incidentes con SolarWinds y Microsoft Exchange como un “recordatorio aleccionador de que las entidades del sector público y privado de Estados Unidos enfrentan cada vez más una actividad cibernética maliciosa y sofisticada, tanto de los actores estatales como de los ciberdelincuentes”.

Como la mayoría de las anteriores amenazas, el ataque a la mayor compañía proveedora de carne del mundo llega de Rusia. Después de que JBS notificara a la Casa Blanca que la demanda de rescate provenía de una organización criminal “probablemente con sede en Rusia”, la subsecretaria de prensa de la Administración Biden, Karine Jean-Pierre, aseguró que “la Casa Blanca se está comprometiendo directamente con el Gobierno ruso en este asunto y está transmitiendo el mensaje de que los estados responsables no albergan a los criminales de ransomware”, según recoge ‘The Hill’.

JBS mantiene 11 instalaciones de procesamiento de carne en Australia y 26 plantas de procesamiento de pollo en los Estados Unidos. Al menos seis de ellas avisaron a sus trabajadores que no acudieran a sus puestos de trabajo el martes, ya que las plantas estaban paralizadas.

Pueden pasar días antes de que se reanude la producción después de que un “ataque de ciberseguridad organizado” afectó los sistemas informáticos de sus fábricas en América del Norte y Australia, confirmaron las autoridades.

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