Los cajeros de bitcoin vuelven a la caza de incautos: 10% de comisión por dinero exprés.

Foto: Un cajero de criptomonedas. (BitBase)

Hablar con algún usuario de cajeros de criptomonedas en Madrid es una misión complicada. Para conseguirlo, hay que armarse de paciencia y estar decidido a esperar durante horas, poniendo a prueba la capacidad de resistencia del ser humano —en este caso, un periodista—. En plena nueva ola de las ‘cripto’, estos locales se han vuelto a multiplicar por la geografía nacional, doblando los números previos a la pandemia, y las empresas que deciden lanzarlos lo hacen reviviendo el sueño de ocupar, de una vez, el espacio del sistema financiero tradicional, pero no parece una misión sencilla. Ni siquiera con letreros a todo color en el centro de la capital.

Estos ‘ATM’ son un buen termómetro del sector ‘cripto’. Vivieron su gran momento en 2017, con la primera gran ola del sector. Por aquel entonces, alrededor de una treintena de estas máquinas se repartían por toda España llamando la atención de ciudad en ciudad. Pero después llegó el ‘invierno cripto’ y estos lugares se enfriaron como la curva del bitcoin. Ahora, con la segunda oleada de bonanza vivida desde mediados de 2020, han vuelto a aparecer como las setas en otoño. Actualmente, hay 140 ‘criptocajeros’ en España, frente a los 66 de hace un año, según los datos de Coin ATM Radar. Pero ¿de verdad funcionan? ¿Ha cambiado algo? Toca esperar a ver quién los usa para comprobarlo.

Uno de estos nuevos cajeros se encuentra en la madrileña calle Princesa. Abrió sus puertas en febrero de 2021 y pertenece a BitBase, una ‘startup’ catalana que posee el 22% de los terminales operativos en España. Se encuentra dentro de un local, donde, además de cambiar efectivo por criptomonedas, se puede comprar ‘merchandising cripto’ como ropa y obras de arte. Su letrero se levanta en el centro de la capital, a pocos metros de plaza de España, pero nadie utilizó este cajero durante las más de dos horas en que estuvimos ‘haciendo guardia’. Más de 120 minutos en los que varios viandantes miraron con curiosidad el negocio, pero ninguno de ellos entró. Durante todo ese tiempo, los dos establecimientos que flanquean el comercio, una farmacia y una peluquería de Carche, tenían un flujo constante de clientes.

Como explica el economista y experto en criptodivisas José Antonio Bravo, “son una curiosidad y no se utilizan mucho, sobre todo porque en la actualidad hay mayor facilidad para interactuar a través de entidades bancarias“. De hecho, la amplia mayoría de las operaciones se realiza por internet, a través de los mercados de intercambio conocidos como ‘exchanges’, a los que se suele entrar a través de ingresos realizados desde bancos tradicionales o sistemas como PayPal.

Durante la espera frente al establecimiento, hubo un atisbo de esperanza cuando entró un hombre de mediana edad. ¿Podría contarnos su experiencia con el cajero? Nada más lejos de la realidad. Solo era un amigo del dependiente que al salir explicó que no había realizado ninguna transacción. Aun así, la conversación sirvió para palpar lo bien consideradas que están las criptomonedas entre la gente de a pie. Durante varios minutos, este vigilante de seguridad habló con pasión del bitcoin y el ethereum, las únicas ‘criptos’ que a su juicio son válidas, aunque confesó no tener ninguna inversión en este tipo de activos.

La imagen del cajero cambia cuando se habla con la gente del local. Pese a que nadie compró ni vendió un solo bitcoin durante toda la mañana, el dependiente asegura que, a fecha de 19 de mayo, ese cajero contabilizaba unas 150 transacciones desde que comenzó el mes. Atendiendo a esta cifra, son unas ocho operaciones al día. Es decir, despachan a un cliente cada hora con un horario comercial de ocho horas. En cualquier caso, nos indica que el cajero de BitBase con más flujo de clientes en Madrid es el que se encuentra cerca de Atocha, con más de 200 transacciones en lo que va de mayo, unas 10 al día.

Aun con este escaso flujo de clientes, el negocio puede ser rentable porque las empresas cobran una comisión superior al 5%. En el caso específico de BitBase, es de entre el 8% y el 10%, dependiendo de si el cliente facilita sus datos cuando realiza la operación —está obligado con cantidades superiores a 1.000 euros-, o la efectúa de forma pseudoanónima (dando solo su número de teléfono). Desde la compañía remarcan que están desarrollando una aplicación móvil con la que esperan captar más clientes y poder reducir las comisiones en el futuro.

“La mayoría de cajeros son modelos básicos, que cuestan alrededor de 3.000 euros. Si no tienes que abonar el alquiler del local, con una comisión mínima del 5% lo has pagado cuando hagas 60.000 euros en transacciones, y a partir de ahí estás imprimiendo dinero”, considera el inversor y experto en criptodivisas Fernando Gutiérrez. Además, no tiene ningún coste de mantenimiento porque “simplemente hay que conectarlo a un enchufe”, añade.

A la caza de usuarios que pudiesen contar su experiencia, siguiendo las recomendaciones del dependiente, nos desplazamos al local de la calle del General Lacy, a unos tres minutos andando de Atocha, la principal estación ferroviaria de la capital. Y, efectivamente, tras unos 20 minutos de espera, una persona accede al local. Se trata de un hombre prejubilado que, aunque nunca ha utilizado el propio cajero, acude a menudo a esta tienda para transaccionar con criptomonedas. “El chico me ayuda a hacer las operaciones y así me es más sencillo”, señala antes de reconocer que también podría comprar y vender directamente por internet.

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Local de BitBase en la calle General Lacy, Madrid. (J. M.)

Fue la única persona que realizó una operación durante esa mañana, aunque otras dos también entraron al establecimiento. Una de ellas no aceptó preguntas porque tenía prisa, pero el tiempo que estuvo dentro fue insuficiente para hacer una transacción. El otro solo pidió información, no porque estuviese interesado en comprar criptomonedas, sino porque “en esta vida hay que saber de todo”, según sus propias palabras.

Gutiérrez explica que hay tres tipos de usuarios. El más habitual es una persona que acaba de llegar al mundo de las monedas digitales, “novatos que se sienten más seguros para realizar las operaciones con la ayuda de los dependientes”. También es común que los utilicen aquellos usuarios que “son muy celosos de su privacidad“, ya que por una compra inferior a los 1.000 euros no es necesario identificarse. Y por último, aquellos con un perfil más experimentado que necesitan efectivo cuanto antes.

El último intento para conseguir alguna versión de los usuarios fue en el cajero de la calle de Bretón de los Herreros, en la concurrida zona de Ponzano. En este caso, no se trata de un local, sino que se encuentra dentro del restaurante hawaiano Wai Wai. Eran las 19:00 y la persiana estaba bajada, ya que este establecimiento solo abre para servir cenas y comidas y, por lo tanto, el terminal se puede utilizar únicamente durante ese tiempo. Además, no hay ningún dependiente que te oriente a la hora de realizar las operaciones. Todo eso apunta a que se trata de un elemento de ‘marketing’ indirecto, es decir, una manera que utiliza el restaurante de captar más clientes.

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Interior de un local con cajero de criptomonedas. (BitBase)

Por lo tanto, no solo pueden ser rentables para las empresas que se dedican exclusivamente a facilitar la compraventa e intercambio de monedas digitales, también “son grandes reclamos de ‘marketing‘ para muchas tiendas o comercios, que aumentan así el tráfico de clientes en sus establecimientos“, detalla Luis Vaello, director regional de Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas (‘exchange’) del mundo, que funciona totalmente a través de internet. De hecho, hay centros comerciales, restaurantes (como el mencionado caso de Wai Wai), peluquerías o tiendas de informática que ya los tienen instalados.

Sea con el objetivo del ‘marketing’ o con la idea de ganar un buen dinero, con 140 terminales, España es el quinto país del mundo con más cajeros de bitcoins, de acuerdo con los datos de Coin ATM Radar. Solo le superan Austria (157), Reino Unido (199), Canadá (1.480) y Estados Unidos (17.569). Este último es con diferencia el referente global de este tipo de negocios, al contar con el 86% de los 20.307 ‘criptocajeros’ que existen actualmente.

Aunque la tendencia muestra un progresivo incremento de estas máquinas, sobre todo a raíz de la gran popularidad que han adquirido las criptodivisas en los últimos años, hay quien piensa que los avances en el sector les van a restar operatividad. Hay muy pocos negocios que acepten el pago en criptomonedas y Visa empezó a operar con ellas a finales de marzo, por lo que “los cajeros van a dejar de tener sentido”, según considera el consejero delegado y fundador de Eurocoinpay, Herminio Fernández.

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