El Gobierno propone crear una moneda digital pública: así puede encajar esta “criptomoneda española” dentro del futuro euro digital.

El Gobierno propone crear una moneda digital pública: así puede encajar esta "criptomoneda española" dentro del futuro euro digital

Tras las Bahamas con el ‘Sand Dollar‘, España quiere seguir esos pasos y crear su propia “criptomoneda” pública. El PSOE ha llevado al Congreso una Proposición no de Ley para impulsar la creación de una moneda digital pública. Una CBDC (‘Central Bank Digital Currency’) emitida por un banco central y ligada al euro digital que desde la Unión Europea se está trabajando en materializar.

¿En qué consiste entonces esta moneda virtual española propuesta por el Gobierno? ¿Cómo encaja esta iniciativa dentro de la Unión Europea? Os explicamos qué dice la propuesta y qué movimientos equivalentes están haciendo el resto de países.

Las criptomonedas están impactando en el mundo financiero y los Estados están empezando a mover ficha para recuperar posiciones. También España quiere participar en esta transición al dinero digital. Por el momento, con una CBDC que no pasa de ser el inicio de una comisión de estudio pero puede tener un gran impacto.

En qué consiste la iniciativa de crear una moneda pública digital

La Proposición no de Ley es bastante escueta. Además de explicar algo de contexto, la propuesta completa no va más allá del siguiente párrafo:

“El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a impulsar, en colaboración con el Banco de España, la creación de un Grupo de Estudios para evaluar la posible implantación de un euro digital como moneda pública digital (CBDC) que permita ofrecer una mayor estabilidad financiera tanto a la economía española como al conjunto de la eurozona, y recupere el carácter del dinero como bien público y bajo control democrático”.

Es decir, el Gobierno ha propuesto crear una comisión para estudiar la creación de un “euro digital” como moneda pública digital. Una moneda virtual que sería creada junto al Banco de España y permitiría “ofrecer una mayor estabilidad”, según describe la propuesta.

El Euro digital se encuentra actualmente en preparación por parte de la Comisión Europea, con el objetivo de presentar una propuesta este mismo 2021. El Gobierno de España sin embargo va un paso más allá y quiere crear una comisión para estudiar cómo esta iniciativa de moneda digital podría tener su variante nacional.

La diferencia entre una criptomoneda como el Bitcoin y la propuesta del Gobierno con su moneda digital es que la segunda tiene su valor ligado a otra moneda, en este caso el euro. Se intenta así evitar la “elevada volatilidad” y un “importante impacto ambiental”, según describe la propuesta. La iniciativa del Gobierno encaja dentro de los trabajos previos del Banco Central Europeo.

Qué ocurre en otros países

Según un informe del Banco de Pagos Internacionales de Basilea, citado por la propuesta, más de un 80% de las instituciones consultadas trabajan ya en proyectos relacionados con estas criptomonedas. Se trata eso sí de monedas digitales que convivirán con el euro actual o las respectivas monedas de cada país.

Yuan

“Este auge de la banca en la sombra y nuevas formas de pago digitales alternativas es lo que ha motivado a las autoridades de China a desarrollar lo que sería un yuan digital, de momento en fase de proyecto piloto”, explica el Gobierno.

Más cercana es la propuesta de Reino Unido. En abril de 2021, Rishi Sunak, Ministro de Finanzas de Reino Unido, explicaba que van a “lanzar un nuevo grupo de trabajo entre el Tesoro y el Banco de Inglaterra para coordinar el trabajo exploratorio sobre una posible moneda digital del banco central”. Si nos fijamos, son casi las mismas palabras elegidas por la propuesta del PSOE para su comisión.

Por parte de los Estados UnidosJerome Powell, director de la Reserva Federal, explicaba que también están trabajando en un dólar digital. Si bien todavía no han tomado una decisión final ni se ha finalizado el estudio sobre su posible impacto.

Digital Euro

Durante este mes de junio, Francia ha iniciado su ‘Project Jura‘, un experimento con bancos franceses y suizos para la creación de una CBDC y estudiar sus efectos.

La implementación del euro digital ha llevado a crear un debate sobre la creación de nuevas monedas digitales públicas, conocidas como CBDC. De manera equivalente a como muchas plataformas y proyectos europeos luego tienen su implementación y diseño a nivel nacional, el euro digital deja la puerta abierta a que cada país pueda añadir posibles adaptaciones a su manera. Si bien, por el momento la Comisión Europea no tiene cerrada su propuesta y trabajan de manera paralela en múltiples formatos.

De fondo la base de la moneda será la misma, pero como vemos a través de la propuesta del Gobierno español, ya se está barajando la posibilidad de cómo sería una posible moneda digital española. Por el momento todo son propuestas y estudios, pero las conversaciones sobre estas CBDC están ocurriendo al más alto nivel dentro de las instituciones financieras europeas.

Una moneda virtual bajo la gestión del Banco Central Europeo

En 2020, el Banco de Pagos Internacionales (BIS) publicó un informe denominado ‘Central bank digital currencies: foundational principles and core features’ donde recoge algunas de las propuestas de varios bancos centrales y cómo pueden llegar a encajar estas monedas digitales.

A diferencia de las criptomonedas, estas monedas digitales públicas serán emitidas de forma centralizada por el BCE. Según describe la propuesta, estas monedas públicas están “respaldadas por el Estado” y estarían “protegidas legalmente” como sucede con los datos fiscales o la Seguridad Social. La proposición apunta al Banco Central de España, pero al estar relacionada con el euro digital, el Banco Central Europeo tendría previsiblemente la responsabilidad última.

En su informe, el BIS repasa hasta 14 características que tendrían que tener estas monedas digitales. Entre ellas se establece que la conversión y el valor será la misma que con el dinero físico, serán aceptadas ‘online’ y ‘offline’ en todo momento, su coste será bajo en los momentos de creación y distribución, serán resistentes a posibles ciberataques o caídas, podrán ser operables entre diferentes sistemas bancarios y tendrán el respaldo de un banco central.

Lo que hasta hace unos años era una propuesta exótica, está empezando a ganar adeptos entre el mundo financiero. Kristalina Georgieva, directora del Fondo Monetario Internacional, explica que “el sector está en la cúspide de cambios importantes”. Unos cambios donde estas monedas digitales públicas podrían tener un papel muy relevante, tanto a la hora de pagar como en nuestra relación (¿adiós privacidad financiera?) con los bancos centrales.

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