Tres en uno: urinario, lavabo y espejo, ocupando
el mínimo espacio y lo que es más importante, con el mayor ahorro
de agua posible. Aquí no hace falta que tires de la bomba vaciando
todos esos litros (casi siempre innecesarios) de agua que se
acumulan en la cisterna. Será el mismo agua que utilices para
lavarte las manos el que limpie el urinario.
