El cyberbullying es un fenómeno emergente cuya prevalencia
está aumentando entre las personas adolescentes. Una investigación
de la Universidad de Valencia (UV) constata, a partir de una
muestra realizada en esta comunidad, que entre un 25% y un 29% de
los adolescentes han sido acosados durante el último año a través
del móvil o de internet.

Cómo proteger a sus hijos de los peligros “reales” de Facebook

November 24th, 2010 | Posted by in Uncategorized - (0 Comments)

Los delincuentes encuentran en la mayor red social del mundo basada en la web un territorio que crece en cantidad de usuarios en la Argentina, quienes no toman en cuenta recaudos mínimos e imprescindibles para resguardar su seguridad.

El reciente caso policial que protagonizó una adolescente, quien fue liberada por la Policía bonaerense, luego de que fuera contactada a través de la red social Facebook y secuestrada en el partido de San Miguel por un comerciante (ver toda la historia más adelante en esta nota de iProfesional.com), puso de manifiesto que el espacio virtual creado por el estadounidense Mark Zuckerberg se convirtió en un terreno donde los delincuentes buscan a sus víctimas.

Ladrones y personas con inclinaciones perversas encuentran en Facebook un territorio que cada día crece más en cantidad de usuarios, que no toman en cuenta recaudos mínimos e imprescindibles para resguardar su seguridad, tanto en el mundo virtual como en el real.

Los datos de su crecimiento son impresionantes: de acuerdo a un informe difundido este mes por la consultora comScore, dicha red creció entre septiembre de 2009 y este año un 54%, pasando en ese lapso de 6,931 millones de visitantes únicos a 10,667 millones, y convirtiéndose en el tercer sitio más visitado del país.

Hablando con extraños
Se puede suponer que una parte de ese crecimiento provino de la afluencia de niños y adolescentes, quienes no tendrían en cuenta el viejo consejo paterno de “no hables con extraños”, según se desprende de una encuesta privada.

De acuerdo con una investigación realizada a chicos de entre 12 y 15 años de escuelas de la Capital Federal, el Gran Buenos Aires y algunas ciudades del interior del país, entre marzo y julio de 2010, los adolescentes reconocen haber brindado datos personales a extraños por medio de Internet y las redes sociales.

Además, uno de los datos más llamativos es que el 36% de los chicos reconoce haber estado alguna vez expuesto de manera directa a al menos una de las problemáticas propias de los entornos virtuales en la red, tales como entrar en contactos con extraños, sexting, ciberbulling, envío de fotos provocativas y adicción a Internet o juegos entre otros. El 54% de estas respuestas correspondieron a mujeres.

Según la encuesta, 29% de los chicos reconoce haber tenido contacto con personas desconocidas a través de redes sociales e Internet.

“A esta situación se suma que, cuando se les consulta a los chicos sobre si conocen a alguien cercano que haya pasado por una situación similar, el número asciende al 56%”, comentó Enrique Vera Vionnet, Gerente de Marketing de LoJack Cono Sur, la empresa que encargó el sondeo.

Del 56% de alumnos que manifestaron haber brindado datos a desconocidos, la mayoría refiere haber compartido principalmente su dirección de correo electrónico (42%) y nombre y apellido en segundo lugar (37%).

En cuanto al tiempo dedicado al uso de tecnologías de la información y la comunicación (TIC), los chicos reparten sus horas entre la búsqueda de información en la web (22%), juegos on y off line (21%), envío de SMS (20%), chat (19%) y la participación en redes sociales (18%).

Privacidad y amistades
El uso de las redes sociales también tiene un costado positivo, ya que el 86% de los encuestados respondió que usa las plataformas de chat para vincularse con sus amistades. Al mismo tiempo, el 75% de los chicos sienten que es en sus hogares donde cuentan con mayor privacidad para conectarse a Internet y hacer uso de la red.

“Creemos que estos temas requieren la participación de todos los sectores, docentes, alumnos y fundamentalmente padres, ya que los chicos necesitan que haya un adulto cerca que vele por ellos”, comentó Vera Vionnet.

En la primera edición de este estudio, desarrollado durante 2009 a más de 400 alumnos entre los 13 y los 15 años, el 46% había manifestado haber publicado datos personales en Internet.

Un caso real
El caso que llevó a las tapas de los diarios a Facebook, pero con connotaciones policiales, fue el de una mujer de 16 años, quien tras seis días de búsqueda pudo ser liberada, además de la detención de su secuestrador, un comerciante de 38 años de edad.

El detenido, quien se dedicaba a pactar encuentros mediante Facebook, se hizo pasar por un adolescente. Antes de entrar al colegio, la adolescente fue a encontrarse con él.

Pero, al llegar, vio que se trataba de un adulto, quien la secuestró para llevarla al partido de La Matanza, donde la mantuvo cautiva durante una semana.

Una vez que la familia denunció la desaparición, el captor enviaba mensajes de textos desde el celular de la menor. A partir de ese momento, los peritos de la Policía iniciaron las investigaciones y revisaron a fondo el perfil de Facebook de la joven.

Allí pudieron comprobar el nombre (falso o real, las fuentes policiales no precisaron este dato) de la persona con la que se había encontrado y luego crearon un perfil apócrifo haciéndose pasar por una adolescente.

A partir de ese momento, se programó un encuentro, el hombre llegó al lugar, pero al ver que nadie asistió se retiró. Luego se lo siguió hasta localizar el domicilio.

Después salió y se dirigió hacia un comercio, que es de su propiedad, donde se venden y se reparan celulares. Posteriormente, efectivos policiales lo detuvieron y lograron liberar a la joven.

Consejos y prevenciones
¿Qué hacer para fomentar los cuidados y las prevenciones en el uso de Facebook entre adolescentes? Desde la empresa de seguridad informática Panda Security recomendaron adoptar estos consejos para que los padres inculquen entre sus hijos, que en esta nota están expresados para explicárselos directamente a ellos.

Evita clickear sobre enlaces sospechosos
Cuando estés hablando a través de programas de mensajería instantánea (como el MSN Messenger o cualquier chat) o recibas un correo, no hagas clic nunca directamente sobre ningún vínculo.

Si el mensaje o correo procede de una persona que conoces, teclea la dirección en la barra del navegador. Si procede de gente desconocida, directamente es mejor que lo ignores.

Es peligroso descargar o ejecutar archivos de procedencia desconocida
En muchas ocasiones habrás recibido a través de mensajería instantánea un mensaje de una persona que te invitaba a descargarte una foto, una canción o un video.

En ocasiones, ese archivo no habrá sido enviado por esa persona, sino por un programa malicioso que lo ha infectado y que está tratando de extenderse a más usuarios.

Por ello, lo mejor que puedes hacer es preguntar a tu amigo si de verdad te ha enviado algo.

Si contesta que no, infórmale  que está infectado y que debe poner un mensaje en su nick que se lo haga saber a sus contactos, para que estos no se “contagien” también mientras él elimina el archivo dañino de su PC.

No hables con desconocidos
En los chats, redes sociales o en los sistemas de mensajería instantánea, nunca podemos tener una completa seguridad de quién está al otro lado, ya que no le vemos.

Menos aún cuando se trata de comunidades online cuyos miembros no tienen ninguna relación previa entre sí.

Por eso, procura no entablar amistad con desconocidos y mucho menos encontrarte con ellos en la vida real.

Evita proporcionar datos confidenciales a través de la red
Nunca envíes información privada (datos como tu dirección, tu teléfono, etc.) a través de e-mail o mensajería instantánea y mucho menos aún la publiques en un blog o en un foro.

Además, debes tener cuidado cuando creas tus perfiles para redes sociales como Facebook o MySpace, en ellos no deben figurar datos como tu dirección o tu edad.

También es aconsejable que no emplees tu nombre real, sino un pseudónimo o “nick”.

Sospecha al menor indicio
Si algún programa que no recuerdas haber instalado comienza a mostrarte falsas infecciones o ventanas emergentes o pop-ups en los que se te invita a comprar algún tipo de producto, desconfía.

Lo más seguro es que en tu equipo se haya instalado algún tipo de malware.

Navega acompañado
A la hora de hacer búsquedas en Internet es mejor hacerlo acompañado de un adulto para que te guíe y te aconseje dónde buscar.

Siempre es más seguro acudir a fuentes fiables y oficiales que a webs desconocidas.

Habla con los mayores
Cuando tengas dudas sobre algún tema, veas algo sospechoso o recibas correos o mensajes ofensivos o peligrosos, habla con un adulto. Él podrá aconsejarte.

“La penetración cada vez mayor de las nuevas tecnologías en los hogares; el temprano acceso de los niños al uso de Internet  y la brecha digital existente entre padres e hijos, hace que los menores se encuentren vulnerables frente a muchos peligros de Internet”, explicó Luis Corrons, director técnico de PandaLabs, el área de investigaciones de Panda.

“Es necesario asegurarnos de que nuestros hijos disfrutan realmente de la red de forma saludable. Para ello, siempre recomendamos que haya la máxima confianza entre padres e hijos de forma que no haga falta una vigilancia exhaustiva, la relación se base en la confianza y así podamos estar todos tranquilos acerca de la actividad de los pequeños en redes sociales”, afirmó el especialista.

Autor: Cesar Dergarabedian
Fuente: iProfesional.com


¿Están protegidos los derechos de los menores en las redes sociales?

November 10th, 2010 | Posted by in Uncategorized - (0 Comments)

¿Están protegidos los derechos de los menores en las redes sociales? A esta pregunta entre otras intenta responder el estudio “Programación y contenidos de la televisión e Internet” que ha realizado Unicef y que ofrece datos interesantes sobre el uso que hacen los menores de 18 años españoles de las redes sociales.

Según el estudio, realizado a través de encuestas a más de 3.000 niños entre 12 y 18 años, y que ha sido realizado en colaboración con la oficina del Defensor del Pueblo, el 64% de los adolescentes admite haber colgado imágenes privadas -suyas o ajenas- en Internet, sobre todo en las redes sociales.

En el informe también se detalla que el 35,5% de los jóvenes accede a las redes sociales sin ningún control de sus padres. Además, el 42% de los menores consultados asegura tener amigos a los que sólo conoce a través de las redes sociales y un 14% admite que ha llegado a verse alguna vez con esas personas.

El informe también detalla que el 14% de los jóvenes ha recibido proposiciones sexuales deshonestas a través de Internet.

El estudio fue presentado este fin de semana por la Defensora del Pueblo, quien mostró su preocupación porque se cree una “generación búnker” compuesta por adolescentes que se encierran en su habitación para conectarse a internet durante horas aislándose de su familia.

Descargar estudio completo
Fuente: trecebits.com


Juegos de antaño: “Double Dragon”

November 9th, 2010 | Posted by in Uncategorized - (0 Comments)

Si hubo un juego que no faltaba en los salones de máquinas
recreativas éste era Double Dragon. Junto con Street Fighter II (un
poco más adelante) y algún que otro juego de avioncitos y
navecitas, Double Dragon copaba gran cantidad del tiempo de todos
los adolescentes. Nos gastábamos cientos de monedas de 25 pesetas y
las manos terminaban doloridas en esos joysticks que acababan
pillándote el pellejo entre el dedo gordo y el índice.

Sexting, peligroso exhibicionismo

October 15th, 2010 | Posted by in Uncategorized - (0 Comments)

A veces la tecnología no sólo nos trae beneficios sino también nuevos riesgos. Uno de ellos es el sexting, como se llama al intercambio de imágenes eróticas por celular o Internet, el cual ha cobrado mucho auge entre los adolescentes en todo el mundo, quienes continúan adoptando esta moda sin pensar en sus posibles consecuencias.

El término sexting se origina de la contracción entre las palabras inglesas sex y texting, y se refiere al envío de material erótico en fotos o videos, por medio de un teléfono celular o vía Internet. Dicha práctica se encuentra muy extendida actualmente en todo el orbe, entre jóvenes aunque particularmente entre los adolescentes, exponiéndose a ser víctimas de la pornografía, acoso sexual, repudio público, humillación y hasta a convertirse en delincuentes por remitir y recibir imágenes de menores de edad desnudos o semidesnudos -sean suyas o de sus conocidos- lo cual es un crimen penado en la mayor parte del mundo -aunque ellos mismos se hayan tomado la foto.

El desarrollo de la tecnología ha hecho posible la transmisión instantánea de fotografías y videos, facilitando el intercambio de material erótico entre estos usuarios. Como el teléfono se considera un objeto de uso personal y privado, todo indicaba que se iba a respetar esta regla implícita en la relación humana, mas no siempre ocurre así. Cualquiera puede mandar y a su vez reenviar a otros el material recibido, ya sea con el consentimiento expreso de quien ahí aparece o sin éste, dañando su reputación al exhibirlos ante propios y extraños.

NACE EL SEXTING

Diversas publicaciones en lengua inglesa, entre ellas el Sunday Telegraph, marcan 2005 como el año en que comenzó el envío de material erótico vía Internet y teléfono celular entre los jóvenes. El diario británico señala el caso de dos amigas que se fotografiaron al estarse bañando, las cuales circularon por teléfono celular y en el ciberespacio, acción que ocasionó su expulsión de las escuelas a las que pertenecían por considerar su conducta inmoral y obscena.

El argumento de ambas adolescentes fue que tales imágenes no fueron compartidas con su autorización a otras personas y que sólo eran para ellas. Pero ¿quién puede garantizar la confidencialidad de estas fotos o videos íntimos? Nadie. Vivimos en una cultura donde el respeto al derecho ajeno cada vez es más pisoteado y un retrato personal e íntimo puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza y generar tal arrepentimiento y conflictos sociales que incluso empujen al suicidio, situación ya ocurrida.

EL CUERPO COMO LETRERO

Con el uso cada día mayor de las redes sociales por Internet y los teléfonos multifuncionales, los jóvenes de hoy pueden caer fácilmente en la tentación de querer ser los más populares de su escuela o rumbo.

¿De dónde nace el deseo de ser admirado? Del sentimiento de inadecuación e insatisfacción que vive el adolescente, pues aunque quiera afirmar “¡estoy seguro de mí!, ¡me siento guapo, guapa!”, la realidad es muy distinta. Quienes usan estos medios de ‘promoción’ tienen una dificultad para manejar y posponer la satisfacción de sus necesidades, en este caso de aprobación. La frustración les orilla a sentirse vivos fantaseando sobre lo que otros experimentarán al ver su imagen semidesnuda o en una pose provocativa. Creen que si no se muestran así no va a ser aceptados. En un anhelo constante de sentirse queridos piden que les ‘firmen’ las fotos o les escriban un comentario. Requieren entregar su intimidad a cambio de atención, como si no valieran por sí mismos. Su autoimagen está por los suelos aunque pretexten lo contrario.

Así, las fotografías donde resaltan el pecho, las nalgas o los genitales se convierten en un letrero que busca aprobación y admiración de los cibernautas.

INTEGRIDAD Y MÁS EN RIESGO

Los padres de familia deben supervisar el contenido de los sitios que visitan sus hijos en Internet y lo que reciben en sus celulares, y para ello requieren estar a su lado, lo cual los jóvenes de ninguna manera aceptan, pues se sienten oprimidos y vistos con recelo. Son capaces de jurar hasta el cansancio que ellos ni siquiera han visto nunca algo parecido al sexting, pero desafortunadamente en la mayoría de los casos mienten.

Los progenitores necesitan aceptar el reto y si es preciso pedir asesoría a un especialista en tecnología para supervisar a sus adolescentes y revisar qué hacen cuando no los observan. Más vale caer en la exageración a después lamentarse por haberlos descuidado.

Debemos ser claros. Usar fotografías o videos eróticos y enviarlos por telefonía celular o Internet implica el enorme riesgo de que acaben siendo usados como material pornográfico o mostrados de manera degradante por cualquiera. Quien se preste a ello se expone al escarnio público o incluso a convertirse en un delincuente por producir o transmitir material que puede catalogarse como pornográfico.

La familia infunde el código moral y la manera de encauzar los impulsos, entre ellos el sexual, que es mejor reservar hasta llegar a una decisión madura en tiempo, espacio y circunstancias. Cada familia juega un papel único en la enseñanza de valores. Tristemente en la época actual es común que ambos padres trabajen y muchas veces no se dan tiempo para platicar y convivir con sus hijos. Atienden lo urgente -colegiaturas, salud, vivienda, etcétera- y descuidan lo importante -la instrucción en los valores que nos consolidan como miembros de un clan, una sociedad.

De ninguna manera deje a sus hijos al garete, no permita que ellos decidan cómo hacer las cosas. Usted como padre o madre es quien lleva la capitanía de la nave familiar. Es vital escuchar y proponer alternativas que validen a cada uno de los miembros, pues sólo así no buscarán la aprobación externa para sentirse importantes y valiosos.

En su libro Con mi hij@ no la periodista Lydia Cacho sacude a los lectores aludiendo al papel definitivo que cada uno juega para evitar que sus hijos sean víctimas del abuso sexual. El sexting no sólo puede provocar humillación, también llega a originar sensación de acoso y en casos extremos hasta homicidio.

Desde luego, no es un secreto que esta práctica ha facilitado a los pederastas el acceso a un cuantioso material que de otra manera les sería difícil obtener. Es posible que más de cuatro estén disfrutando las imágenes de las chiquillas desnudas que se exhiben en las páginas ávidas de sexting. ¡A ver qué cara ponen si aparecen sus hijas!

SEXUALIDAD ADULTA

Quienes gozan y disfrutan enviando sus imágenes explicitas sexuales a través de los medios electrónicos modernos creen que nunca tendrán una relación interpersonal profunda, y que dejarse llevar por el impulso erótico inmediato que satisficieron exhibiéndose por vía electrónica no les pasará factura. Cándida e ingenuamente piensan que la vida siempre tendrá el mismo ritmo. Después, cuando conocen a una pareja con quien desean establecer un nuevo proyecto de vida, es común que con dolor vean el lastre que les dejó sumergirse ese afán de mostrarse ‘libremente’ en fotografías muchas veces usadas para masturbarse. Lo fácil del arrebato inicial les pasa la cuenta al ver cómo no se concreta una relación profunda, dada la ligereza con que afrontaban las pasiones en otras épocas de su existencia.

Para evitar lo anterior, es fundamental que padres e hijos encuentren espacios de diálogo éste y otros temas, sin interrumpirse mutuamente, ofreciendo un respetuoso momento de escucha activa, expresándose constantemente el amor que se tienen, a fin de salvaguardar a los más jóvenes de intrusos que puedan arrebatarles su tranquilidad. No deje que el sexting amordace la vida de sus adolescentes.

Fuente: Sexologo Silvestre Faya