Por: Paz Rodríguez Niell
La Justicia reconoció hoy la validez como prueba de los mails del ex asesor del ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime. Esos correos electrónicos, más de 26.000 dejan al descubierto una amplia gama de maniobras ligadas con presuntas irregularidades en la gestión del ex funcionario kirchnerista.
El juez federal Norberto Oyarbide rechazó en las últimas horas un pedido de nulidad que habían presentado las defensas de Jaime y de su ex asesor, Manuel Vázquez, en el que planteaban que no estaba garantizado el cuidado de la cadena de custodia de las computadoras secuestradas en la Secretaría de Transporte y que pudo haber intrusiones en ese proceso.
En su resolución, el magistrado planteó que la única intrusión se produjo el día que la policía federal tuvo acceso a las computadoras para hacer las pericias y que no hay indicios de que se haya violado la seguridad del material secuestrado.
El fallo de Oyarbide era esperable. La aceptación del planteo de las defensas hubiera implicado un reconocimiento de que en su juzgado no están dadas las condiciones para garantizar la debida protección de documentos sensibles. Igual de esperable es que los abogados de Jaime apelen la decisión del juez.
Por eso, la decisión final sobre si los mails pueden o no ser utilizados como prueba en causas judiciales quedará en manos de la Cámara, que sólo resolverá el asunto después de la feria judicial de enero.
Si el tribunal coincidiera con el juez, las explosivas revelaciones que surgieron de los mails de Vázquez desatarían una tormenta judicial: la información que surge de los correos permitiría abrir una decena de causas para investigar posibles negociados que, hasta ahora, no están bajo estudio de ningún juez.
Los alrededor de 26.000 correos, fotos, facturas y documentos que ya revelaron detalles vinculados con la recaudación de fondos para la campaña kirchnerista y negocios ferroviarios y aeronáuticos con empresas de diversos países deberán ser clasificados para dar origen a nuevos expedientes. Con un detalle de alto impacto político: no se analizarán sólo las conductas de Vázquez y de Jaime, sino también las de todos los funcionarios que firmaron contratos.
A ese impulso que tendrían las investigaciones sobre los correos se suma otra estrategia para saber si entre los destinatarios de los “costes políticos” que se cobraron por los negocios internacionales se encuentran Jaime u otros miembros del gabinete nacional.
Los mails dejan al desnudo tráfico de influencias, sociedades desperdigadas por el mundo, cuentas bancarias en entidades remotas, resoluciones oficiales hechas a medida, contratos millonarios, facturas de comisiones. Un escenario en soporte digital que desmenuza el cerebro sobre el que se basó la Secretaría de Transporte en épocas de Jaime.
Fuente: La Nación
