La definiciones de unidades han cambiado en el tiempo y casi ya
todas ellas pueden ser reproducidas en un laboratorio equipado y
así uno puede tener un metro (la distancia recorrida por la luz en
una fracción precisa de tiempo) un voltio o cualquier otro patrón
de unidad en cualquier sitio. Bueno, cualquier otra unidad menos el
kilogramo. Hasta ahora no hemos sido capaces de encontrar una buena
definición reproducible de kilogramo, por lo que el kilo de platino
iridiado que se guarda en París (del que se han hecho copias en
otros países), y que sirve de definición de kilogramo, se saca muy
pocas veces de su custodia para evitar desgastes que cambien su
peso. Este cilindro (y sus seis copias) gana peso debido al polvo y
lo pierde cuando se le somete a un baño de vapor para limpiarlo. Se
estima que ha perdido 50 microgramos en un siglo.