Australia responsabilizó hoy a Estados Unidos por la difusión por parte de Wikileaks de miles de documentos diplomáticos secretos del Departamento de Estado norteamericano y afirmó que el fundador del sitio web, el australiano Julian Assange, no debe ser considerado responsable.

Assange pasó la noche en la prisión de Wandsworth, en el suroeste de Londres, luego de que el martes la corte de primera instancia de Westminster, de la capital británica, dictaminó que deberá permanecer en custodia cautelar hasta el 14 de diciembre, tras un pedido de extradición de Suecia, que dice buscarlo por supuestos abusos sexuales a dos mujeres.
El tribunal negó además la liberación bajo fianza del australiano de 39 años, quien por su parte negó todos los cargos en su contra y declaró que luchará contra la extradición, mientras sus abogados afirman que el fin último es ponerlo en manos de Estados Unidos.
Hoy los abogados de las mujeres negaron que las acusaciones estén motivadas políticamente, aunque el pedido de extradición fue hecho en medio de una cacería internacional encabezada por Estados Unidos para bloquear las publicaciones de Wikileaks. Los cargos “no tienen nada que ver con Wikileaks o la CIA”, declaró el abogado Claes Borgstrom.

Un grupo de ex agentes secretos respaldó a WikiLeaks y a Julian Assange

Está liderado por Daniel Ellsberg que reveló los “Papeles del Pentágono”, un informe secreto sobre la Guerra de Vietnam. Dijo que en 1971 recibió los mismos ataques que ahora sufre Julian Assange.

Daniel Ellsberg pasó a la historia por su coraje al revelar los llamados Papeles del Pentágono, un informe secreto sobre la barbarie de la Guerra de Vietnam. Corría 1971 y el experto en Defensa sufrió todo tipo de ataques y presiones por filtrar a la prensa aquella información. Ahora, al ver el acoso que está sufriendo Julian Assange, el fundador de WikiLeaks -el sitio que reveló informes secretos de EE.UU.- salió a defenderlo junto a un grupo de ex agentes célebres.

El grupo, formado por especialistas en Inteligencia, Seguridad y Defensa que revelaron en el pasado información secreta gubernamental de varios países, publicó una carta de apoyo a WikiLeaks y a Assange, por su tarea de difundir documentos confidenciales.
La misiva fue firmada, entre otros, por Daniel Ellsberg, que filtró los documentos del Pentágono; Katharine Gun, una ex traductora de los servicios secretos GCHQ (Inteligencia británica) que reveló informes sobre la guerra de Irak; Craig Murray, ex embajador británico en Uzbekistán, quien fue despedido por revelar casos de torturas en ese país.

Además, la carta lleva la firma de Frank Grevil, un ex analista de Inteligencia danés que fue detenido por entregar a la prensa documentos que demostraban que el premier de Dinamarca, Anders Fogh Rasmussen, (hoy Secretario General de OTAN) sabía que no había pruebas sobre las armas de destrucción masiva en Irak. Otro firmante es David MacMichael, un ex analista de la CIA que renunció cuando descubrió sus planes de apoyo a las dictaduras en América central en los 80; y Coleen Rowley, un ex agente especial del FBI que en un memo del 2002 reveló las fallas de esa oficina para prevenir el ataque del 11 de septiembre, entre otros.

WkiLeaks ha sacado al genio de la transparencia de su botella bien opaca, y fuerzas poderosas en Estados Unidos, que prosperan en el secretismo, están tratando desesperadamente de poner de nuevo al genio en la botella”, escribieron en la carta.

Debería darles vergüenza a Barack Obama, Eric Holder (el fiscal general de EE.UU.), y a todos aquellos que hablan de lugares comunes como la integridad, la justicia y la transparencia al mismo tiempo que permiten a los criminales de guerra y torturadores de caminar libremente sobre la tierra. El pueblo estadounidense debería estar indignado por que su gobierno ha transformado una nación con una reputación por la libertad, la justicia, la tolerancia y el respeto de los derechos humanos en un remanso que se deleita en su criminalidad, los encubrimientos, las injusticias e hipocresías”, dicen durísimos.

“La mayoría de nuestros propios medios de comunicación están exigiendo que el líder de WikiLeaks, Julian Assange sea perseguido – con algunos de los políticos más sanguinarios pidiendo su asesinato. Los medios de comunicación, dominados por corporaciones y el Gobierno, son temerosos sobre el desafío que presenta WikiLeaks. Quizás en el fondo ellos saben, como Dickens lo expresó, “No hay nada tan fuerte … como la simple verdad“, subrayan en la extensa carta que publicaron en Internet.

Según los ex agentes de Inteligencia, los medios estadounidenses que están en contra de WikiLeaks no hacen otra cosa que intentar desacreditar a Assange y a su sitio y han montado “una campaña de odio” en su contra. Y los acusan de querer presentar la filtración de los documentos clasificados como “muy diferente – y mucho menos loable – a lo que Daniel Ellsberg hizo con los Papeles del Pentágono en 1971. Pero Ellsberg rechaza enérgicamente ese axioma simplista que postula “los Papeles del Pentágono, buenos; el material de WikiLeaks, malo”.
Ellsberg denuncia en la carta que “CADA (sic) ataque que ahora sufre WikiLeaks y Julian Assange lo sufrí yo y la revelación de los Papeles del Pentágono en ese momento”.

La nota resalta la valentía del soldado Bradley Manning, detenido en Estados Unidos y acusado de ser el informante que le entregó a Assange los cables diplomáticos que tantos dolores de cabeza le provocan a Washington.
Los expertos en Defensa no dudan en arremeter contra el fiscal general de EE.UU., Eric Holder, al que acusan de poner en peligro a Assange a través de medidas extrajudiciales que sólo buscan perjudicarlo.

El apoyo a Assange por parte de estos especialistas no es nuevo. Todo ellos forman parte de la Sam Adams Associates for Integrity in Intelligence (SAAII, sus siglas en inglés) un grupo en honor a Sam Adams, un ex analista de la CIA que reveló una conspiración estadounidense durante la Guerra de Vietnam y por la que se vio obligado a renunciar. Esta entidad entrega un premio a quienes tienen la valentía de plantársele al poder y revelar sus verdades sin importar lo incómodas que sean. En octubre pasado, lo recibió Julian Assange.

Fuentes: Clarin y ANSA


Enfadado por una propuesta de ley que pretendía filtrar todas las comunicaciones de Internet en Australia, Steve Slayo, de 17 años, lanzó ataques de denegación de servicio contra webs de su Gobierno.

Un adolescente australiano ha admitido haber lanzado una serie de ataques de denegación de servicio distribuido (DDOS) contra su propio gobierno. Steve Slayo, de 17 años, estaba enfadado por los planes de comunicaciones anunciados por el ministro Stephen Conroy, de filtrar todos los accesos a Internet en Australia.

La respuesta del adolescente fue contactar con un ‘American mastermind’ llamado ‘Pulsar’ a través de 4Chan para que le ayudara a realizar ataques al gobierno. Los ataques se han centrado en Conray y el primer ministro, Kevin Rudd, además de contra las páginas web del parlamento y de otras web gubernamentales.

El resultado de los ataques es que tanto las páginas web gubernamentales como la de Conroy estuvieron caídas durante horas.

Actualmente investigado, parece que los planes de Steve Slayo estaban de más, ya que realmente existe una amplia oposición a los planes de cifrado y los partidos de la colación han anunciado que no apoyarán la legislación propuesta.

Slayo se enfrenta ahora a un proceso a pesar de que él no ha sido quien ha llevado a cabo los ataques y sólo ha sido el impulsor de los mismos.

Ayer mismo Slayo se declaró culpable de cuatro cargos, incluido uno de incitación a otros para perjudicar las comunicaciones electrónicas, y dos por acceso no autorizado a datos restringidos. La sentencia se sabrá el próximo mes.

Fuente: ITEspresso


Enfadado por una propuesta de ley que pretendía filtrar todas las comunicaciones de Internet en Australia, Steve Slayo, de 17 años, lanzó ataques de denegación de servicio contra webs de su Gobierno.

Un adolescente australiano ha admitido haber lanzado una serie de ataques de denegación de servicio distribuido (DDOS) contra su propio gobierno. Steve Slayo, de 17 años, estaba enfadado por los planes de comunicaciones anunciados por el ministro Stephen Conroy, de filtrar todos los accesos a Internet en Australia.

La respuesta del adolescente fue contactar con un ‘American mastermind’ llamado ‘Pulsar’ a través de 4Chan para que le ayudara a realizar ataques al gobierno. Los ataques se han centrado en Conray y el primer ministro, Kevin Rudd, además de contra las páginas web del parlamento y de otras web gubernamentales.

El resultado de los ataques es que tanto las páginas web gubernamentales como la de Conroy estuvieron caídas durante horas.

Actualmente investigado, parece que los planes de Steve Slayo estaban de más, ya que realmente existe una amplia oposición a los planes de cifrado y los partidos de la colación han anunciado que no apoyarán la legislación propuesta.

Slayo se enfrenta ahora a un proceso a pesar de que él no ha sido quien ha llevado a cabo los ataques y sólo ha sido el impulsor de los mismos.

Ayer mismo Slayo se declaró culpable de cuatro cargos, incluido uno de incitación a otros para perjudicar las comunicaciones electrónicas, y dos por acceso no autorizado a datos restringidos. La sentencia se sabrá el próximo mes.

Fuente: ITEspresso


Australia logra apoyos para su plan de banda ancha

November 24th, 2010 | Posted by in Uncategorized - (0 Comments)

El Gobierno de Australia se aseguró el miércoles un respaldo
político vital para su Red Nacional de Banda Ancha (NBN, por sus
siglas en inglés) de 35.700 millones de dólares australianos (unos
26.180 millones de euros), colocándose un paso más cerca de
concluir un acuerdo de 10.800 millones de dólares con la firma de
telecomunicaciones Telstra.

Las redes sociales… ¿una pérdida de tiempo?

October 26th, 2010 | Posted by in Uncategorized - (0 Comments)

Facebook, Twitter y otras plataformas sociales similares desempeñan
un papel central en la vida de cada vez más personas. Sin embargo,
algunos usuarios parecen tomarse su participación en las redes
sociales demasiado en serio, sufren estrés como consecuencia de
ello y para aliviar la tensión se regalan de vez en cuando pausas
en la vida offline. Así lo concluye un estudio llevado a cabo en
Australia por Lifelounge Group y Sweeney Research.