Las bases de datos de los argentinos, fuera de control
March 16th, 2010 | Posted by in 1331Registraron 60 mil, estiman que hay 1,6 millón. Una ley sancionada
desde hace diez años obliga a públicos y privados que manejen este tipo
de listados a inscribirlos en la Justicia. Casi no se cumple. Y así
crecen las dudas sobre cómo y para qué se utilizan.
Una tradicional fabricante de tapas de tartas y empanadas acaba de
lanzar una campaña promocional en la que se pueden ganar
electrodomésticos para renovar la cocina.
Según la publicidad, para participar hay que visitar una página de
Internet y allí ingresar el número de lote del producto comprado. Pero
cuando se entra al sitio, el primer dato que se solicita no es el del
lote sino otro más sensible: el número del DNI. A continuación piden más
información: nombre y apellido, cuenta de correo electrónico, teléfono,
localidad y provincia. Recién después de ingresar todo esto hay que
poner el número de lote.
A este tipo de estrategias, que son
legales, recurren cada vez más empresas para formar bases de datos con
información de sus clientes. “Esos datos le sirven a las compañías para
corroborar la identidad y conocer acabadamente a su clientela. Esa
información después puede ser usada para hacer tareas de marketing
directo sobre sus clientes y también los potenciales”, explicó Gustavo
Tanús, abogado especializado en privacidad.
Los datos que pueden
figurar en un banco son cautivadores para las empresas, más aún cuando
se los entrecruza con los de otros bancos.
La información almacenada es variada y puede servir para campañas de
marketing directo y segmentación de la oferta:
Una cadena de venta
de electrodomésticos que tenga fichados a sus clientes sabe qué
productos ya compró y cuáles le faltan.
Un supermercado conoce los
hábitos de consumo de toda la familia, desde los alfajores que comen los
chicos hasta qué vino toman los adultos.
Una empresa, a través de
una base de datos como Veraz, sabe si es conveniente ofrecerle un
crédito a determinada persona.
Por ley, cualquier empresa, banco,
asociación, fundación o profesional que tenga un banco de datos debe
registrarlo ante la Dirección Nacional de Protección de Datos
Personales, dependiente del Ministerio de Justicia. A la fecha hay
18.293 responsables de bases registrados ante ese organismo.
“Si
cada uno tiene alrededor de tres bases de datos, es decir una con los
empleados, otra con proveedores y una más de clientes, se puede estimar
que registradas debe haber cerca de 60.000″, dijo el abogado Tanús.
Pero
las cifras oficiales parecen quedarse cortísimas. “Sólo en la Ciudad de
Buenos hay unas 200.000 sociedades comerciales operativas y cada una tiene sus
bases, lo que da una idea de la distorsión entre las bases existentes y
las realmente inscriptas”, sostuvo Facundo Malaureille Peltzer, abogado
especializado en protección de datos personales. Malaureille Peltzer
calcula que la cantidad real de bases de datos argentinas debe ser
bastante semejante a las españolas, es decir cerca de 1.600.000.
Con
el fin de poner en caja a las empresas que manejaban información de los
argentinos, en octubre de 2000 se sancionó la ley 25.326. El primer
artículo define su objetivo: “La protección integral de los datos
personales asentados en archivos, registros, bancos de datos, u otros
medios técnicos de tratamiento de datos, sean éstos públicos, o privados
destinados a dar informes, para garantizar el derecho al honor y a la
intimidad de las personas”. Dos años después se creó el órgano de
control para el efectivo cumplimiento de la norma, la Dirección Nacional
de Protección de Datos Personales (DNPDP).
Por el solo hecho de no
haberse registrado ante la DNPDP, la enorme mayoría de las bases de
datos está en infracción, afirmó el abogado Tanús.
Fue imposible
saber qué cantidad de bases estiman las autoridades hay en el país ni el
porqué de la escasa cantidad de sanciones aplicadas (7) por la DNPDP:
ni Juan Antonio Travieso, director del organismo, ni en el Ministerio de
Justicia contestaron ninguno de los llamados de Clarín.
Al
encontrarse registrado en un banco, cualquiera puede saber a dónde
dirigirse para pedir que le informen qué data tienen sobre él; exigir
que la modifiquen o actualicen y, llegado el caso, hasta exigir que se
lo borre del banco.
Pero a no entusiasmarse que la ley tiene
excepciones: de la AFIP o de bancos de datos como el Veraz no se puede
pedir la baja.
Cómo proteger la información personal
No completar formularios al azar. Muchos de los
relacionados con concursos, sorteos o premios que se ofrecen en la calle
o en la Web son en realidad sólo excusas para obtener datos personales,
pero no necesariamente con fines comerciales claros.
No
dar más información que la necesaria. Según la ley 25.326, sólo se puede
guardar la información personal que se necesita para cumplir con el fin
para la cual se requirió. En caso de ser solicitada mayor información
que la lógicamente necesaria, se puede exigir la justificación del
pedido o negarse a entregarla si no está claro el destino de la misma.
Educar
a los chicos. Es necesario enseñarles los peligros que puede entrañar
dar información a terceros, que podría ser usada en distintas
modalidades delictivas.
Clarín consultó en la empresa que fabrica tapas de
empanadas qué hacen con los datos de los que participan de su campaña.
“Se piden esos datos”, dijeron en la firma, “únicamente para identificar
a la persona en caso de que gane. Tenemos prohibido usarlos en
cualquier tipo de acción”. Pero Gustavo Tanús, abogado especialista en
privacidad, planteó: “Si es sólo para identificar al ganador podrían
pedir sus datos recién si es que gana y no antes”.
En una
aerolínea uno puede encontrarse con que sin jamás haber volado en esa
compañía sus datos ya figuran en el programa de viajero frecuente. En la
empresa reconocieron que eso puede pasar, pero argumentaron: “Si están
los datos es porque la persona alguna vez dio su consentimiento”.
En
una tienda del Centro, cuando se va a cambiar una prenda piden el
número de DNI. Uno puede negarse e igual se la cambian, pero muchos
aceptan. “Es para saber si ya tenemos a la persona ingresada como
clienta y facilitarle el proceso del cambio en caso de que pierda el
ticket”, dijeron.
Autor: Carlos Galván
Fuente: Clarín
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