En este video (I) y II, Lenny Zeltser, un instructor de SANS expone los conceptos básicos de la ingeniería inversa aplicada al malware, y describe el proceso de analizar y el comportamiento del malware.
Fuente: Threatpost
En este video (I) y II, Lenny Zeltser, un instructor de SANS expone los conceptos básicos de la ingeniería inversa aplicada al malware, y describe el proceso de analizar y el comportamiento del malware.
Fuente: Threatpost
Warner Bros. Interactive Entertainment y TT Games han conseguido
hacer algo mágico en todas las tiendas gracias al lanzamiento de
Harry Potter™: Años 1-4 , ya está disponible para Microsoft Xbox
360®, PlayStation® 3, Nintendo Wii™, Nintendo DS™, PSP ®
(PlayStation®Portable) y Windows® PC.
Una de las teorías de riesgo más populares adoptadas para medir el riesgo en proyectos es la Teoría Estadística Bayesiana, nombrada en honor a Thomas Bayes, un matemático británico del siglo XVIII. La Teoría Bayesiana se basa en la enumeración de diferentes eventos posibles y la asociación de cada uno con una probabilidad de ocurrencia.
Por medio de la cuantificación del impacto de cada evento, y la multiplicación por su correspondiente probabilidad de ocurrencia, se pueden calcular los “daños esperados” de cada factor de riesgo.
A pesar de que esta forma de pensar con respecto a los riesgos es muy intuitiva y responde al sentido común, la Teoría Bayesiana aplicada a riesgos afronta dos problemas difíciles de explicar:
1. El problema del tamaño del riesgo: tiramos una moneda, si perdemos pagamos $5, si ganamos, ganamos $10. Parece un buen trato, la mayoría de nosotros aceptaría la apuesta. ¿Qué pasa si le agregamos unos ceros a la apuesta? Tiramos una moneda, si perdemos pagamos $500.000, si ganamos, ganamos $1.000.000.
Parece un buen trato, pero ¿aceptarías jugar? En riesgos, “el tamaño importa”, entonces esto de calcular el impacto y multiplicarlo por la probabilidad quizás no aplique a todo… Esta pregunta es muy interesante… ¿cómo se traduce a proyectos?
2. El problema de los “Desconocidos Desconocidos” (“Unknown Unknowns” o incógnitas desconocidas): estás analizando los factores de riesgo en tu proyecto y luego te proponés cuantificar el impacto y multiplicarlo por la probabilidad de ocurrencia. Hasta aquí vas bien, “según el libro”. ¿Cómo tomar en cuenta aquellos factores de riesgo desconocidos, aquellos que nunca te imaginaste que podrían suceder? En los contratos de negocios existe el término “Casos de Fuerza Mayor”, incluso en los contratos en inglés se usa el término “Force Majeure”, tomado del francés: casos de fuerza mayor que si suceden anulan automáticamente toda responsabilidad sobre el contrato: terremotos, epidemias, derrumbes, inundaciones, inestabilidad política, revoluciones, etc.
¿Deberías hacer figurar un riesgo de tsunami o de una catástrofe similar al 11 de septiembre del 2001, con un 0,00001 % de probabilidad? Estas dos cosas eran una “incógnita desconocida” antes de que sucedan. ¿Cómo te los podrías haber imaginado? Esta pregunta es muy difícil de contestar aplicando la Teoría Estadística Bayesiana.
Fuente: IAAP
Hubo un largo tiempo, desde la aparición de la vida hasta el
Cretácico, en el que no había flores sobre la Tierra, ni tampoco
mariposas, ni abejas polinizadoras, ni cualquier animal asociado a
las angiospermas. Todo era verde, como un jardín zen. El mundo
vegetal y la Tierra cambiaron radicalmente con el advenimiento de
las flores. Las angiospermas tienen otras diferencias, además de
las flores, respecto a las demás plantas. Éstas son suficientes
como para que, desde el punto de vista climático, un mundo sin
plantas con flores fuera totalmente distinto al que disfrutamos
ahora. Según un estudio, si todas las angiospermas de la Tierra
fueran sustituidas por otras plantas el mundo sería más cálido y
seco, particularmente en los trópicos. De este modo, la aparición
de las angiospermas en el Cretácico trajo consigo la evolución de
los trópicos.
La mayoría de los usuarios que se dedican a descargan archivos de
Internet lo hacen mediante sitios de alojamiento web populares como
Rapidshare, MegaUpload y MediaFire, una cierta parte utiliza
programas como jDownloader para gestionar la descarga y hacerla un
poco más cómoda. Este tipo de programas lo único que hacen es
recopilar todas las URL’s de descarga para que el programa se
encargue de todo y así el usuario no tenga que intervenir en ningún
momento.